sábado, 25 de octubre de 2014

Sábado

Las tardes como hoy, tranquilas y las que paso en mi cuarto, son los momentos perfectos para analizar todas las situaciones estúpidas en las que me he metido a lo largo de esta semana. Si es que no me basta ser borde y antipática cuando estoy incomoda también tengo que ser una fiera protectora de la idiosincrasia de las personas, feminista a muerte y anti violencia animal. Todo esto me haría una persona ejemplar si no contase con ciertos factores y hubiese tenido conversaciones desagradables.
1.- Soy una pringada de 17 años, con lo cual a todos les resbala mi opinión.
2.- Estoy en una clase de bachiller que cuenta con un buen par de subnormales que no valoran la personalidad de las personas, votan por la producción en masa, rechazan las opiniones distintas a las suyas propias y te miran como un bicho raro cuando comienzas a defender posturas no aceptadas por la sociedad en un debate. Y encima te mandan a callar, ¿con que derecho tú me mandas a callar? con lo cual hablo con más fuerza.
3.- Vivo con unos padres que con la mínima indignación ante una situación machista te mandan de paseo a tu cuarto.
4.- Cuando surge la pregunta: ¿Y no te da pena las verduras? Porque ellos también son seres vivos! Hola?? Les da pena la lechuga que me como, que, por cierto, carece de los órganos que son necesarios para sentir dolor, y no les da pena la vaca que se comen ellos? Esta ha sido la situación más estúpida de todas de esta semana, y la que más se repite a lo largo de los días, sin duda.
5.-Cuando ellos comienzan a criticar la política rusa sin tener ni idea y yo les digo que primero critiquen la suya, la política española que tiene algunos agujeros notables y luego, cuando se informen ya se metan con las demás y ellos me responden, Ah eres rusa, entonces no puedes criticar nuestra política. Perdona? Vivo aquí, y he vivido en Rusia, a diferencia de ti se de lo que hablo porque cuento con fuentes de información y vivo cada modificación que hace el gobierno español (esto es un dialogo desde hace unos días con un compañero de clase, no va como contestación a ningún lector, antes de que a alguien se le ocurra reaccionar mal).
fin.